Sexo



Una persona virgen es alguien que aún no ha tenido relaciones sexuales. A una chica se le dice virgen, pero también un chico puede serlo. La virginidad no es ningún diagnóstico ni un término médico. Es una idea general, un concepto con el cual se entiende la iniciación al sexo, un tipo de transición de un estado de ser virgen a otro de no serlo.
El término “sexualidad” lleva a pensar en el sexo, pero la palabra va mucho más allá del sexo y de la procreación. La sexualidad es una parte integral e importante de cada persona, vinculada al deseo de amar, de estar en una relación cercana, de sentir la intimidad y el placer sexual.
Aproximadamente un 0,5% de las mujeres tienen vaginismo. Se caracteriza por una contracción espasmódica de los músculos que rodean la vagina, provocando un dolor que impide el acto sexual.
Posiblemente tu vida íntima no pierde intensidad durante las menstruaciones, pero también es probable que te atraiga la idea de hacer el amor en esos días. Sin duda, este sigue siendo un tema tabú, por lo cual muchas preguntas relativas a dicho asunto muchas veces quedan sin respuestas.
Los futuros padres suelen preocuparse de si es seguro tener sexo durante el embarazo y si esto no hace daño al futuro bebé. Sin embargo, el embarazo no implica la abstinencia sexual: ni el acto sexual ni las contracciones del orgasmo pueden hacer ningún daño al bebé. Tampoco el coito puede causar aborto ni parto prematuro.
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se multiplica en el organismo, destruyendo las células de la sangre que son responsables de la inmunidad y debilitando el sistema inmunitario. Si el paciente no toma la medicina que impide el desarrollo del VIH, aparece el SIDA: el síndrome de inmunodeficiencia adquirida. En este caso, el sistema inmunitario no puede combatir varias enfermedades graves.
Las fantasías sexuales son un fenómeno bastante frecuente. Su contenido a menudo rodea situaciones, objetos o cualidades que podrían resultarnos irritantes.
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se desarrollan por patógenos: bacterias, virus o parásitos transmitidos de una persona a otra por vía sexual. El método más seguro de evitar las ETS es el uso del preservativo, sin olvidar la higiene personal.
Los juguetes para un sexo apasionado están disponibles en una gama amplia, desde vibradores del tamaño de la palma de la mano hasta un columpio sexual colgado en el dormitorio.
Lamentablemente el entorno donde las personas se conocen como el de las citas románticas no es seguro. Se debe tener cuidado incluso cuando la probabilidad de una situación peligrosa parece poco real. Vale la pena saber algunas cosas sencillas.
A pesar de los avances culturales y científicos, cierto misticismo y malentendidos rodean la excitación y el orgasmo femenino. Todavía muchos hombres y mujeres tratan de entender dónde está la clave para que el cuerpo de una mujer se excite.
La anticoncepción hormonal no es adecuada para todas las mujeres: algunas tienen efectos secundarios, otras no aceptan la idea de que los procesos de su cuerpo cambien fundamentalmente. Afortunadamente, existe una alternativa: los anticonceptivos no hormonales.
Los anticonceptivos hormonales contienen una pequeña cantidad de estrógeno sintético y progestina (un análogo artificial de la hormona progesterona) o simplemente progestina. El efecto de estas hormonas en el cuerpo cambia la formación y función de las hormonas naturales.
Una vagina bien lubrificada es una parte importante para la excitación sexual y un indicador de higiene vaginal óptima. La sequedad vaginal es una falta de lubrificación que experimentan algunas mujeres.
La libido es el deseo natural por el sexo. Factores como la salud, el humor y la conexión emocional con la pareja influyen en el apetito sexual.