Sexo



La anticoncepción hormonal no es adecuada para todas las mujeres: algunas tienen efectos secundarios, otras no aceptan la idea de que los procesos de su cuerpo cambien fundamentalmente. Afortunadamente, existe una alternativa: los anticonceptivos no hormonales.
Las fantasías sexuales son un fenómeno bastante frecuente. Su contenido a menudo rodea situaciones, objetos o cualidades que podrían resultarnos irritantes.
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se desarrollan por patógenos: bacterias, virus o parásitos transmitidos de una persona a otra por vía sexual. El método más seguro de evitar las ETS es el uso del preservativo, sin olvidar la higiene personal.
Los juguetes para un sexo apasionado están disponibles en una gama amplia, desde vibradores del tamaño de la palma de la mano hasta un columpio sexual colgado en el dormitorio.
A pesar de los avances culturales y científicos, cierto misticismo y malentendidos rodean la excitación y el orgasmo femenino. Todavía muchos hombres y mujeres tratan de entender dónde está la clave para que el cuerpo de una mujer se excite.
Los anticonceptivos hormonales contienen una pequeña cantidad de estrógeno sintético y progestina (un análogo artificial de la hormona progesterona) o simplemente progestina. El efecto de estas hormonas en el cuerpo cambia la formación y función de las hormonas naturales.
Una vagina bien lubrificada es una parte importante para la excitación sexual y un indicador de higiene vaginal óptima. La sequedad vaginal es una falta de lubrificación que experimentan algunas mujeres.
La libido es el deseo natural por el sexo. Factores como la salud, el humor y la conexión emocional con la pareja influyen en el apetito sexual.